Nací aquí, en este mismo distrito, el 26 de octubre de 1996. Crecí recorriendo las mismas calles y urbanizaciones que tú recorres hoy con tu familia. Y eso marca. Porque cuando ves de cerca cuánto le falta aún a tu barrio —y cuánto le sobra de voluntad a su gente— entiendes muy temprano para qué quieres estudiar y para qué quieres trabajar.
Elegí la Ingeniería Civil porque quería entender cómo se construye, de verdad, el bienestar de un vecindario. No solo los ladrillos y el cemento —sino las estructuras que sostienen colegios, pistas, losas, redes de agua. Me gradué, y desde ese momento la pregunta dejó de ser “¿qué voy a ser?”para convertirse en “¿qué voy a hacer por la tierra que me vió crecer?”
Pero aprendí que la mejor obra técnica puede hundirse si la gestión falla. Por eso continué con la Maestría en Gestión Pública. Quería entender cómo funciona el Estado por dentro: los presupuestos, los contratos, las rendiciones de cuentas. Porque cada sol que el municipio recibe le pertenece a ti, y merece volver a ti en forma de obras bien ejecutadas y servicios que funcionen.
“Las obras y la modernidad no se detienen. Por eso Nuevo Chimbote no puede parar.”
Desde el 2023 sirvo como Regidor Municipal en la gesión de nuestro alcalde Walter Soto Campos y presido la Comisión de Obras Públicas. Eso significa estar en el terreno —en tu calle, en tu sector— revisando que los proyectos se ejecuten bien, que los materiales sean los que corresponden, que los plazos se cumplan. Fiscalizar no es una palabra burocrática: es ponerse las botas, ir a la obra y defender lo que es tuyo frente a cualquier irregularidad.
Paralelamente, mi trabajo con jóvenes y comunidades llevó a un reconocimiento que me honra profundamente: la ONU me distinguió como Embajador de la Paz. No lo cuento como un trofeo —lo cuento porque refleja la convicción de que el desarrollo sostenible se construye con participación ciudadana, con transparencia y con diálogo genuino.
Hoy, Nuevo Chimbote avanza. Más de 300 obras en ejecución hablan de un ritmo que no podemos perder. Mi compromiso es seguir sumando a eso: juventud, formación técnica, honestidad y presencia diaria en las calles que compartimos. Si tienes una idea, una propuesta o un problema que nadie ha resuelto en tu zona, quiero escucharte —en persona, en las redes, donde sea.
Porque esta historia no es solo mía. Es la historia de Nuevo Chimbote , y la estamos escribiendo juntos.
